En algunas entradas anteriores, hablé
acerca de los invisibles, que son casi a partes iguales tanto los cuidadores
como los enfermos de Alzheimer.
En esta ocasión, me gustaría hacer como
un pequeño “simulacro” de llamada de atención a aquellos que cierran los ojos
al Alzheimer, sobre todo y en especialmente, para aquellos que son familiares
directamente tanto de la persona que tiene Alzheimer como su cuidador o
cuidadores principales.
Creo que en muchas ocasiones ponéis
demasiadas excusas para hacer aquello (o mejor dicho para no hacer nunca), lo
que tenéis que hacer, lo que os corresponde, y eso no puede ser, porque tenéis
en una casa a una persona que padece una enfermedad terrible, y que posiblemente
sea vuestro padre o vuestra madre, pero es que también está padeciendo esta
enfermedad el cuidador (o cuidadora), y
lo más seguro es que dicho cuidador o cuidadora también sea familiar vuestro.
Un familiar que ha dejado de lado su
vida, que ha dejado de lado todo lo que quiere hacer, que ha dejado de lado
tantas y tantas cosas…Por cuidar a esa persona, y devolverle al menos, una
pequeña parte de todo aquello que esa persona enferma ha hecho por él o ella.
Pero el resto…El resto Tenéis que
meteros en la cabeza una cosa: NO OS HA PARIDO la vecina, tampoco os han criado
los vecinos, no os han ayudado a salir adelante nadie más que ellos, al igual
que sólo ellos os dieron el amor y el cariño que precisabais.
Y de la misma forma que esa persona que se dedica directamente a los cuidados de la persona enferma ha dejado de lado prácticamente a su propio ser, no creo que sea pediros mucho a vosotros, que al menos media hora de vuestra vida la dedicarais a, por lo menos; llamar por teléfono, preguntar cómo está, cómo se encuentra, si necesitan algo, tanto el cuidador como la persona que tiene Alzheimer
…De verdad…Todos tenemos nuestras vidas, todos tenemos cosas qué hacer…Pero es que a veces ponéis demasiadas excusas y os olvidáis que muchos de nosotros no solamente trabajamos y/o estudiamos, sino que además cuidamos de esa personita enferma, arreglamos la casa, y seguimos haciendo cosas.
Y de la misma forma que esa persona que se dedica directamente a los cuidados de la persona enferma ha dejado de lado prácticamente a su propio ser, no creo que sea pediros mucho a vosotros, que al menos media hora de vuestra vida la dedicarais a, por lo menos; llamar por teléfono, preguntar cómo está, cómo se encuentra, si necesitan algo, tanto el cuidador como la persona que tiene Alzheimer
…De verdad…Todos tenemos nuestras vidas, todos tenemos cosas qué hacer…Pero es que a veces ponéis demasiadas excusas y os olvidáis que muchos de nosotros no solamente trabajamos y/o estudiamos, sino que además cuidamos de esa personita enferma, arreglamos la casa, y seguimos haciendo cosas.
Me parece vergonzoso que a día de hoy
aún se tengan que escuchar frases como “es que está muy mal, ¿Por qué tengo que
verle yo así? O… “y si voy con mis
hijos, mis hijos no tienen que ver esto” y mi pregunta es: vuestros hijos no… ¿pero
los hijos de otros sí, no?
O en el otro caso… tú no quieres verlo… Pero yo sí tengo que verlo, ¿no?
O en el otro caso… tú no quieres verlo… Pero yo sí tengo que verlo, ¿no?
Y puedo seguir “poniéndome tiquismiquis” ya que estamos,
porque decir “Esto” No es lo más adecuado precisamente.
Es más; ¿Qué no tienen que ver? ¿Que una personita está enferma? ¿Es que no pueden explicárselo? Porque los niños…Son niños, sí, pero no son tontos y una cosa es un niño de 5 años por ejemplo y otra cosa bien distinta son “niños”, ya con sus 20 años…Que de niños…Tienen muy poquito.
Y que hablando en plata…Sinceramente me parece algo demasiado ilógico, y de poner una excusa tonta para lo de siempre: No cumplir con la parte que nos toca.
Es más; ¿Qué no tienen que ver? ¿Que una personita está enferma? ¿Es que no pueden explicárselo? Porque los niños…Son niños, sí, pero no son tontos y una cosa es un niño de 5 años por ejemplo y otra cosa bien distinta son “niños”, ya con sus 20 años…Que de niños…Tienen muy poquito.
Y que hablando en plata…Sinceramente me parece algo demasiado ilógico, y de poner una excusa tonta para lo de siempre: No cumplir con la parte que nos toca.
Yo siempre he estado en casa por
ejemplo, yo he visto todo el proceso desde un principio, y seguramente y por
desgracia, también veré su fin.
La primera toma de contacto que yo tuve con el
Alzheimer fue a los 19 años…Y no empezó todo con el Alzheimer precisamente,
pero esto ya es harina de otro costal, el caso es que…Aquí sigo.
Más o menos…Pero aquí sigo.
Más o menos…Pero aquí sigo.
Podría seguir diciendo cosas que
implican el egoísmo por parte de los familiares, como que llega un cumpleaños,
unas “vacaciones” o un “puente o semana blanca”, y ninguno es capaz de
acordarse de esas personas, ni de decir por ejemplo “Ostras, vamos a quedarnos
por lo menos un día, una noche, un par de días, que el cuidador principal se
despeje…Es su cumpleaños ¡qué menos!”. Al contrario, ni siquiera se han
acordado de qué día es… ¿Por qué? Porque para ellos todos los días son iguales:
Relajados, tranquilos, de fiesta si se quiere y si no también, entrar y salir
cuando uno quiere sin necesidad de pedir permisos o dar explicaciones, o poner
alguna excusa, porque las excusas baratas ya nos las ponen a los demás porque
sabemos que tenemos a una persona ahí…Haciendo lo que podríamos estar o bien
haciendo nosotros o bien, ayudando a realizarlo.
También podría seguir diciendo que,
aunque no se quiera ayudar de esa forma, aunque quieras desentenderte por
completo... Por lo menos no tengas la osadía de que cada vez que abres la
boquita sea para criticar o juzgar o mejor aún…Dar lecciones de vida o de
moral, que ¿sabes? Hasta que esa persona ha venido y te lo ha dicho…Tú, ni
vamos, ni te lo hubieras calculado que eso era así (Nótese la ironía).
En fin…Que lo dicho, que no seáis tan
egoístas, que no seáis así con vuestra propia familia, que colaboréis en la
medida que cada uno pueda, que echéis una mano DESINTERESADAMENTE, porque la persona
que está siendo cuidador o cuidadora lo está haciendo con todo su amor, con todo
su cariño y con total desinterés, y seáis un poquito menos egoístas para con
ellos (los cuidadores y las personas que tienen Alzheimer), que algunos pedís
mucho para lo poquito que podéis llegar a ofrecer y eso, eso no es así de
ninguna de las formas posibles, porque antes de recibir, hay que dar…


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