miércoles, 27 de mayo de 2015

Respeto

Tomar algo en una terraza, sentados en un banco o en la arena de la playa.
Dormir.
Sentarse a comer.
Ducharse con tranquilidad.
Salir a dar una vuelta.
Leer.
Escuchar música.
Salir de noche a algún pub.
Acudir a clases.
Ir al cine.
Quedar para dar una vuelta con los amigos.
Trabajar fuera de casa.
Estudiar.
Hacer la compra.
Ir al médico.
Practicar el deporte que más te guste.
Pasear a tu familiar peludito de cuatro patas.
Y un largo etc. Más, para cualquier persona no presenta ningún tipo de complicación, es por así decirlo "lo más normal"

Sin embargo, hay un sector que no pueden realizar estas actividades de la vida cotidiana con total tranquilidad, ni disfrute, ni oxigenación que necesita la persona: Los cuidadores de las personas dependientes.

 Son demasiadas las personas que no tienen conciencia y que tampoco quisieran tenerla, porque, como siempre he dicho; tener ese tipo de conciencia sería aceptar la parte que te toca cumplir...Y eso al parecer, pocos o ninguno quiere hacerlo, es más fácil que recaiga todo sobre esa única persona (y con la mayor y mejor de la suerte: Dos), a la que lejos de ayudarle o preocuparse, siempre se le intenta juzgar o hacer una crítica sin ver realmente los esfuerzos que hace, sin ser conscientes de todas esas actividades que no hace o no las hace de la forma que debería, como son los Cuidadores.
Como siempre he dicho, creo que deberíamos ser todos un poco más consciente de todo lo que lleva - y conlleva-, ser Cuidador (y también para los que han llegado a ser ex-cuidadores), ¿Y sabéis por qué? Porque lo que sabemos es que hoy estamos aquí, de una determinada forma y manera y el día de mañana no sabemos ninguno qué es lo que va a tocarnos, ni con lo que nos va a tocar lidiar.

A veces hay que empezar a tomar conciencia de las cosas - aunque uno no quiera y no le interese, porque eso implica mostrar interés y empatía-, ser un poco más nobles y humildes, pero de verdad, de corazón, no para que nos den cuatro palmaditas en la espalda y nos digan "ay, que bueno eres" porque esos mismos serán los que irán a decirles a otros los miles de defectos que puedes llegar a tener (aunque no los tengas y sean inventados), hay que ser un poco más noble y más humilde y mostrar más cariño, respeto, dedicación y amor desinteresado, lo mismo que ellos hicieron con nosotros.

Puede que me repita más que el ajo, pero creo que si al menos no te solidarizas con algo o no te interesa -por mucho que se suponga que debe interesarte-, no lo juzgues, no hables, ni vejes ni humilles algo que no conoces, porque luego puede que alguien haga lo mismo contigo o tu trabajo y exigirás un mínimo de respeto, y mi pregunta es... ¿Cómo esperas recibir aquello que no das?


Abrazos Llenos de Energía, Paz y Luz.


PD: No dejéis que nunca, nunca, nunca esas opiniones abstractas, poco o nada constructivas, que no ayudan, critican y os hacen sentir vulnerables de personas que no están en vuestro lugar, ni tampoco se ponen (y esto hablando de manera generalizada, para todo el mundo, y en cualquier ámbito de su vida), os hagan daño, no les deis ese lujo o al menos no, por un tiempo prolongado, vosotros sabéis lo que estáis haciendo y por qué lo hacéis...No necesitáis más.
No dejéis que esas malas opiniones apague vuestra gran y bonita luz. No le otorguéis un poder tan grande...Porque no lo tienen (a menos que nosotros se lo demos y siempre estamos a tiempo de quitárselo).
Porque estoy plenamente convencida de que todas esas personas que hablan mucho...Hacen muy poquito .

A cuidárseme todos, por favor.

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