jueves, 30 de abril de 2015

Como Trabajar con la ansiedad y la depresión ayudado por la fitoterapia

¡A las buenas noches!
(Aunque he comprobado que la hora de blogger no se ajusta con las horas reales de publicaciones de la entrada, pero hasta ahora no he podido hacer nada por solucionarlo porque no doy con la manera de poder cambiar la hora. Mil Perdones por ello)

¿Cómo estáis? ¿Cómo está siendo todo?

Vamos a continuar con esta entrada con algunos consejos para poder combatir la depresión y la ansiedad también en algunos casos.

Ésta vez, vamos a ayudarnos de la fitoterapia.

La fitoterapia, es una práctica natural que, a través de las propiedades de determinadas plantas se pueden contribuir a un mejor bienestar, dependiendo de lo que la persona necesite en determinados momentos (más energía, calma, diurético etc.), en este caso, lo vamos a utilizar para intentar aliviar los síntomas depresivos y de ansiedad con los que algunas personas se ven achacadas como vimos en la entrada anterior.


Algunas plantas :

-          Valeriana.

-          Sauce.

-          Menta (se puede calentar un poquito de agua y echarla algunas gotas de la esencia para aliviar las palpitaciones).

-          Hierba Luisa (esta hierba concretamente, es un tranquilizante suave).

-          Pasiflora o flor de la pasión.

-          Tila.

-          Melisa.

-          Manzanilla.

Con ellas podéis haceros infusiones de todo tipo, de hecho podéis mezclar hasta varias de ellas, por utilizando por ejemplo; Melisa, Hierba Luisa y Tila.  O bien, si queréis un relajante calentito para por las noches que puedan conciliar el sueño mejor (o vosotros mismos, que hemos ya visto en entradas anteriores lo muy mucho que nos afecta también los trastornos del sueño a nosotros los cuidadores), sólo tenéis que mezclar Hierba Luisa y Manzanilla.

¡Ya me contaréis qué tal el efecto!

Espero que os sirvan todas estas cositas, la próxima entrada hablaré de cómo podéis hacer lo mismo pero ayudados de la aromaterapia.


Descansad todo lo que podáis, tanto a las personas que tienen Alzheimer como a sus cuidadores, nos vemos en la próxima.


Abrazos de Luz.

miércoles, 29 de abril de 2015

Como trabajar con la ansiedad y la depresión desde el punto de vista alimenticio


¡Buenas!
¿Qué tal va  finalizando abril?

Hoy quiero traeros algunos alimentos a través de los cuáles pueden aliviarse o combatirse estados depresivos.

En primer lugar deciros que, la depresión es considerada como un trastorno del ánimo y afectivo, es una forma de expresar el dolor y que conlleva manifestaciones de síntomas psíquicos.
Las personas de la tercera edad y sobre todo las que cuentan con algún tipo de demencia se ven altamente afectadas por ella.

Y en segundo lugar, me gustaría indicaros que la alimentación y los estados de depresión tienen cierta relación en el fondo ya que pueden conseguir en algunos casos un aumento de la serotonina (considerada la hormona de la felicidad), si su nivel en sangre es alto, te otorgan placer y sensación de bienestar, disminuyendo el deseo de comer harinas y dulces. En cambio si tu nivel de serotonina es bajo, comienzas a tener más deseos de comer alimentos dulces, y por consiguiente subes de peso.
Además de esto, también existen otros alimentos que contienen dentro de sus proteínas un aminoácido llamado triptófano, que interviene en la producción de serotonina, por lo que son tremendamente importantes de incluir en la dieta.

Como veremos a continuación, es cierto que la dieta no soluciona el problema de raíz, pero al menos, en la medida de lo posible puede ayudar a lograr aliviarlo.


Ante todo, lo primero es la revisión y comunicación al doctor de lo que está ocurriendo y ya luego ayudarnos de los alimentos junto con la medicación, seguimiento y vigilancia de los facultativos y médicos.
Tanto para la depresión como para resolver las dudas acerca de los alimentos que pueden y no, tomar las personas con síntomas depresivos (no olvidaros nunca de ajustaros a lo estipulado en su dieta)

Algunos alimentos que pueden ayudarnos serían:

- Lácteos y huevo (sobre todo la yema).
- Alimentos vegetales. Como las espinacas, los espárragos, la col, pimientos, avena, tomates y patatas
- Frutas frescas. La manzana es muy buena, así como también lo es la pera o la naranja. También se pueden consumir frutas como el kiwi, los plátanos, el aguacate y las ciruelas.
- Cereales integrales.
- Legumbres como la soya y todos sus derivados, que poseen mucha fibra ideal para ayudar al tratamiento de estados depresivos y poder contrarrestar la ansiedad.
- Frutos secos. Como nueces, almendras y avellanas.
- Carnes. Como el pollo y el pavo.
- Pescado.

Y en cualquier caso, no dejéis que os recuerde que por favor, hay que evitar el alcohol (sobre todo si encima hay medicación de por medio), ya que éste actúa deprimiendo a las neuronas, sí, es cierto que en primer lugar lo que nos produce un (falso) estado de euforia, pero en un segundo plano, luego esto se diluye, haciendo que el estado de ánimo empeore.


Y eso sí, recordad siempre que todo tomado de manera abusiva, por muy bueno que sea, puede llegar a un punto en el que sea nocivo para la salud.



Abrazos llenos de Paz, Luz y Energía.
Espero que tengáis un precioso día y sonriáis mucho (y hagáis sonreír)

martes, 28 de abril de 2015

Alzheimer, Un reto al cariño

¡Muy Buenas!

¿Cómo seguís? 

En esta ocasión quiero compartir con todos vosotros este precioso vídeo en el que muestra como un hijo cuida de su padre.
Durante la historia que cuenta este hombre acerca de su padre y en el que se ve claramente algunas reacciones que pueden tener las personas que padecen la enfermedad, además de hacer explicaciones acerca de algunas de las cosas que conllevan Tener Alzheimer y Vivir con él.

"Un reto hacia el cariño"... Ya lo creo, porque el Alzheimer entre otras miles de cosas, también es uno de los mayores retos al cariño que puedan existir, pero el que también más compensas tiene también.
Y quién lo vive, lo sabe.


¿Qué os ha parecido el vídeo?

Gracias a todos, de corazón, por interesaros por este tema, por guardar solidaridad y comprensión, además de empatía tanto para las personas que tienen alzheimer como para sus cuidadores.

Gracias a las personas que padecen Alzheimer y también a sus cuidadores, por seguir luchando.

Y a todos vosotros porque espero de verdad, que siempre pueda ayudaros en algo, aunque sea a entender un poquito mejor y no sentiros tan solo ante este reto.

Abrazos de Paz, Energía y Luz.

domingo, 26 de abril de 2015

Alicia Barker

Buenas a todos.
¿Estáis bien?

La verdad es que esta historia que os traigo hoy, he necesitado compartirla con todos vosotros.
La verdad es que no recuerdo bien en qué página la he visto ya que ha sido a través de una red social, y quería hacérosla llegar para que vosotros también podáis disfrutarla si no la habéis visto, y si la habéis visto que podáis volver a hacerlo para recordarlo porque es digno de ello.

7 minutos que sin lugar a dudas, valen la alegría.
Es muy emocionante poder ver esas sonrisas, esos gritos de júbilo, esa emoción y esa ilusión reflejada en un rostro.

Esta mujer, fue bailarina profesional durante los años 30 y 40, actuando y participando en un número considerable de películas, comerciales y programas, afirmó que había perdido todos esos documentos tanto cinematográficos como fotografías, y sin embargo, ahora, se ha podido ver bailando en numerosas escenas recogidas gracias a Mark Cantor, que realiza la web de Jazz on film.

Ella afirma que por aquél entonces solía decirse a sí misma que era increíble que le pagaran por hacer algo con lo que disfrutaba tanto, llegando a actuar en lugares que lo hacían el propio Sinatra o Gene Kelly.

Siento muchísimo no haber podido encontrarlo en español o al menos con subtítulos. Si alguien sabe dónde encontrarlo, puede compartirlo con todos nosotros para que podamos disfrutarlo también.

Abrazos llenos de Luz, Paz y Energía para todos.

Gracias por tomaros vuestro tiempo en pasar por este humilde rincón.

viernes, 24 de abril de 2015

La Ansiedad y los Ataques de Pánico en la persona que padece Alzheimer


Antes hablaba de la ansiedad en el cuidador, pero también las personas que tienen Alzheimer la sufren.
En muchas ocasiones esto pasa por alto, pero no debería de ser así, porque son muchas las cosas que ocasionan que ellos tengan ansiedad, así como ocurre con la ansiedad de la persona que cuida.
Veamos:

- Les crea ansiedad no poder resolver ciertas preguntas o tener una conversación con "normalidad" porque se cree que se les va a juzgar, o se les va a "valorar" de alguna forma, la manera en la que lo hagan.
Intentan responder como antes, pero se dan cuenta que no pueden hacerlo, que necesitan más tiempo para encontrar las palabras adecuadas, o se encuentran con que, a mitad de la frase han perdido totalmente la noción de aquello que querían decir. Por lo que pueden llegar a frustrarse, tener taquicardias o sudoración.

- Las situaciones imprevistas también pueden ocasionarle cierta ansiedad ya que "no saben de dónde surgen", aunque sea un cambio tan quizás "normalizado" para el resto del mundo, para ellos no lo es, desde cambiar un mueble de lugar, hasta que vaya contigo acompañándote a dar un paseo (las salidas y entradas del hogar suelen acarrearles además de ansiedad y situaciones de cierto pánico, que a veces no controlan, también mucha desonrientación y nerviosismo), es por esto que la mayoría de personas tratan de cuidarles en casa durante el mayor tiempo posible para que no haya tanto tránsito entre la residencia y la casa y la casa y la residencia.
Aunque obviamente, cada caso es único, no hay dos enfermos iguales y tampoco la enfermedad se manifiesta con los mismos síntomas para todos (aunque si haya cierta "base" por la que esté regida), y obviamente también hay personas que por más que quieren no tienen los medios adecuados para poder cuidar a la persona en casa como quisiera, porque estén trabajando y demás.

- Aislamiento. En este caso junto con los estados de ansiedad y posibles ataques de ésta, también sufrirían estados de depresión llegando a hacerse crónicos.

- Algunos fármacos también pueden provocar síntoma de nerviosismo.

- Las contrariedades.
Si se les ha metido en la cabeza que han hablado con su madre o su padre (que pueden llevar x años difuntos por desgracia), no se te ocurra jamás llevarle la contraria, una porque puede ponerlos más tristes y depresivos y sobre todo ansiosos no el hecho de "no ser creído en sí", que también, si no que le digas que su familiar querido a muerto hace x años, intenta sobre llevar el tema, guiarlo a otra conversación, decirle que te diga como era de niño, o qué le gustaría comer, o desviar su atención hacia algo que estén poniendo en televisión, la radio o la música.


Espero haberos ayudado, ya sabéis que cualquier duda, aquí estoy.

Abrazos Grandes de Paz, Luz y Mucha, Mucha Energía, tanto al cuidador como a la persona con Alzheimer.

Ansiedad en el cuidador

Buenas a todos y a todas ¿Qué tal estáis? ¿Habéis podido alguno disfrutar de algún libro?

Muchos me habéis pedido que hable de la ansiedad porque os sentís identificados con alguno de sus síntomas y lo habéis visto en la entrada anterior también, que lo mencioné.
Bien, antes que nada quería poner a todo el mundo en situación:

Tenéis que imaginar lo siguiente:

1º) Por regla general hay un sólo cuidador por enfermo de Alzheimer. (Como mucho dos)

2º) Comer, dormir, ducharse, estudiar, trabajar, salir, entrar y un largo etc. Va a girar en torno a la persona que se está cuidando.
¿Esto que quiere decir?

1º Que se comerá mal, a horas que no son adecuadas, sin las cantidades adecuadas, de pie, de prisa, o incluso metiéndose más de una cucharada en la boca y siguiendo haciendo cosas mientras se mastica.

2º Salir y entrar se hacen en contadas ocasiones.

3º Las jornadas de trabajo o estudio tienen que girar a horas en las que puedas realizarlo, es decir, si estás estudiando y tienes que ir a clase tienes que mirar no pasarte de la hora, que encaje con el tiempo en el que está la otra persona cuidadora y si estás trabajando igual. ¿Sólo hay un cuidador? Podéis imaginaros ya que esta posibilidad no existe.
¿Estudiar en casa? Pues hay que hacerlo leyendo, releyendo y volviendo a releer tres mil veces el mismo folio, el mismo párrafo o la misma frase, a menos que la persona que cuida esté en horas de sueños y tu aproveches para estudiar.

4º Siempre hay tensión.
¿Un ruido? Estado de alerta.
¿Te llaman? Estado de alerta.
¿Un golpe? Estado de alerta.
¿Movimiento? Estado de alerta.

5º Normalmente si la persona con Alzheimer está sola, contigo, no puedes dejarla sola mientras te estás duchando por lo que también tiene que haber alguien más en casa.

6º ¿La persona no duerme? Evidentemente tu tampoco lo haces.
Cuando consigues hacerlo "duermes" entre tres y cinco horas, y esto no quiere decir ni que descanses ni que esas horas en las que cierras los ojos sea un sueño reparador y profundo y ni mucho menos que lo hagas del tirón,
Si se duermen más horas seguramente sea también a trompicones.
Y nos encontramos siempre en el punto cuarto de nuevo.

¿Todo esto, junto a más añadido qué genera? Ansiedad.

La Ansiedad es cuando algo - aunque a veces ocurre cuando el cuerpo está más relajado-, nos genera continuas situaciones de estado de alerta, angustia o miedo, a veces aparece sin motivo aparente, y puede dar lugar a ataques más severos y en algunos casos "progresar" hasta convertirse en un estado de pánico.

Algunos de los síntomas que se pueden dejar ver serían:

- Dificultad para respirar.
- Sensación de ahogo.

En estas dos, hay personas que sienten como si tuvieran una almohada puesta en la cara, otras como si le estuvieran agarrando la garganta con las manos y les impidiera respirar, otras como si tuvieran una loza encima que les oprimiera las vías respiratorias...

- Dolor en el pecho.

Algunos lo identifican claramente como "me va a dar un infarto", porque es la sensación más parecida que se conoce. Por lo que la persona puede llegar a sentir mucho más miedo - un miedo a veces incontrolable-, pero es fruto de la reacción muscular ya que todo el cuerpo se encuentra en tensión constante y el cuerpo, recordemos, hace síntoma de las emociones también, aparte de los dolores físicos. Y tenéis que tener en cuanta que los dolores del alma...Son peores a veces.

El dolor en el pecho, unida a las dos primeras que tienen que ver con la ansiedad, son los primeros síntomas que una persona puede experimentar a principios de un ataque de ansiedad.

Para los que os asustéis recordad eso: Es un dolor muscular, los músculos responden a la tensión y el pecho o pectoral, también es un músculo por eso también se tensionan, cuando va a darte un infarto, o es el corazón el que duele realmente el dolor no se inicia en dicha zona en la mayoría de los casos, además el dolor que se siente es diferente.

- Palpitaciones.

Esto es porque los niveles referentes a la adrenalina suben. Y se tienen sensaciones de "taquicardia".

- Nudos en la garganta.

Tienes la sensación de que la garganta empieza como a resecarse, no puedes hablar y la dificultad para tragar es bastante latente.
Latente y desagradable.

Esto es debido porque los músculos, una vez más, reaccionan, y lo que hacen es contraerse en niveles de estrés o ansiedad muy altos.

- La piel pierde color, o se ve "paliducha" (también puede ocurrir lo contrario, y ver a la persona con el semblante rosado o muy rojo)

Esto es porque la sangre de los finos vasos sanguíneos es enviada y desviada a los músculos "en alerta", durante la respuesta que manda el cerebro de "huida" o "lucha" como si realmente tuviéramos el miedo delante o el peligro de forma física y fuéramos a combatir con él.

- Dolores en hombros o cuello.
- Entumecimiento en la cara o incluso en la cabeza.

Estas áreas del cuerpo son casi las primeras en reaccionar ante situaciones de estrés, tensión, ansiedad etc.
Son zonas muy delicadas y que suelen verse demasiado afectadas, más a largo plazo. Pero sus síntomas deberían desaparecer a x tiempo, si no lo hacen, por favor...Consultar con un especialista (De hecho en caso de ansiedad, por favor, siempre, siempre, acudir a un doctor, y luego también utilizar la medicina natural, para que vuestro cuerpo no sufra tanto. Pero siempre, siempre,  por favor, acudir a un especialista).

- Transpiración o Sudoración.

Esto es completamente normal durante un ataque de ansiedad, ya que como arriba se mencionó, el cerebro lo que manda es una orden que prepara a tu organismo para luchar, y lo que hace a través de la sudoración es enfriar el cuerpo.

- Temblores.

También forma parte de una respuesta del cerebro, ya que ante ciertos temores, todos temblamos, o de frío. ¿Recordáis lo que os dije acerca de la sudoración?

- "Pitidos en los oídos o sensación de escuchar el ruido, las voces... desde muy lejos"

Suele bajarse a veces la tensión y este es el resultado cuando ya se ha iniciado y sigue avanzando el ataque de ansiedad.

-  Problemas estomacales.

Debido a la mala ingesta de alimentos, a las descomposición del estómago por los nervios etc.

- Insomnio o Pesadillas.

¿Recordáis cuando estuve hablando de las horas que al finalizar le quedaban a una persona para tratar de hacer todo lo que se suponía que tenía que hacer?

Os lo recuerdo: 18 horas mínimas y diarias con la persona a la que cuidan, por lo tanto, al finalizar el día le quedan aproximadamente como mucho 6 horas, en esas seis horas tiene que relajarse, desconectar, hacer sus cosas, distraerse, y dormir...
Que si es al principio, puede ser que lo consiga, pero cuando lleva en ese estado permanente x tiempo...¿Vosotros de verdad pensáis que es tan fácil?

Pues ahí tenéis el por qué del insomnio, lo mal que lo pasamos al dormir y de las pesadillas obviamente.

A los que tanto "se ríen" (¿debería quitar las comillas?, Sí, debería), de estas causas, de estos síntomas, a los que tanto critican y juzgan a los cuidadores... ¿De verdad, con la mano en el corazón, seguís pensando que no hacemos nada? ¿De verdad pensáis que nos gusta vivir así? ¿De verdad os habéis creído por un mínimo momento que esto es para tomárselo a cachondeo?

Creo que a veces os falta un demasiado de empatía, un mucho de solidaridad, y un infinito de humanidad para comprender, apoyar y echar una mano en vez de juzgar ciertas cosas...

A los cuidadores: Ya sabéis que todo esto vale la pena, ya sabéis que sus sonrisas alivian nuestra alma, y ya sabéis que poco a poco todo se tiene que sobrellevar.
Para mí, lejos estáis de ser invisibles, pues estáis más visibles cada vez y SOIS AUTÉNTICOS HÉROES (que muchos no se atreven a reconocer, ¿será envidia? ;))

Abrazos llenos de Luz, Energía y Paz.

jueves, 23 de abril de 2015

Síntomas o padecimientos de un cuidador. (en algunos casos llega al punto de conocerse como Síndrome del cuidador quemado)

¡Muy buenas a todos!
¿Cómo estáis?

En ésta ocasión os traigo un tema que ya ha salido en éste blog, pero que me gustaría realizar en una entrada aparte, una entrada única dedicándole la atención que merece, porque aunque algunos no le den importancia a éste tipo de cosas, no son pocas las personas precisamente que, como veremos, comienzan a tener estos síntomas cuando los cuidados a la persona dependiente se prolonga en el tiempo:

Bien. Comenzamos diciendo qué:

El Síndrome del cuidador quemado es algo que...Por desgracia, pasa comúnmente, y que la gran mayoría de personas (por no decir todas), acaban experimentando tras un largo período de dedicación al cuidado.

Una de las cosas por las que a veces aparece (entre otras muchas), es que el cuidador se encuentra solo ante la situación, a pocos les interesa realmente el Alzheimer o la persona que lo padece (o cualquier otra enfermedad que cree dependencia), y que a otros muy pocos les interesa y miran por el cuidador...
Por no hablar de aquellos que en algunos casos resultan inexistentes: Los que quieren saber realmente cómo estás y si pueden ayudarte en algo.

El síndrome del cuidador quemado es algo que casi la gran mayoría siente como se ha dicho en un principio, en mayor o menor medida y dependiendo de varias cosas (como las horas de sueño, la propia persona, etc.), y éste síndrome sería definido como una sobrecarga por parte del cuidador o cuidadores principales dado que la gran mayoría de los que lo hacen son cuidadores no profesionales, y tienen a su cargo una persona de su familia.

 Las características principales que suelen sucederse serían:

- Agotamiento tanto físico como emocional (sobre todo emocional),
- Estrés,
- Cansancio, que en un principio los cuidadores achacan a la falta de sueño o de descanso (y llevan razón, porque por ahí se empieza, que no es lo mismo meterse en la cama a descansar, que a dormir)

¿Cuáles serían los síntomas que podemos encontrarnos a nivel físico y emocional?

Aunque los que vienen a decirnos que vivimos muy bien, que no saben por qué nos pasa eso, que no lo entienden “con lo bien que vivimos”, y un largo y bonito etc. Que seguramente habremos tenido la oportunidad de escuchar, los cuidadores pueden presentar estos síntomas físicos (entre otros, esto sólo es un resumen para que os hagáis a una idea de las más comúnes):

- Ansiedad.
- Palpitaciones.
- Depresión.
- Sensación de cansancio y agotamiento continuo.
- Dificultad para dormir.
-  Dificultad para concentrarse llegando a aparecer en algunas ocasiones pérdida de memoria (es debido al cansancio, solicitaciones etc.).
- Parece que puedan llegar a enfermarse o sufrir malestar más que el resto de personas o hacerlo con mayor asiduidad.
- También pueden presentar trastornos digestivos.

En cuanto a los síntomas emocionales:

- Su vida ha dado un giro ya que puede llegar incluso (la mayoría de los casos), de dejar de lado todo por completo y dedicarse al cuidado de esa persona, no hay tiempo (porque no dispone de él), para realizar sus propias actividades y acaba reduciéndolas, en algunas circunstancias incluso parando su proyecto vital por completo.

- Aunque en algunas ocasiones puedan llegar a contar con ayuda; le es sumamente difícil relajarse, como también lo es a la hora de coger el sueño, pueden pasar incluso hasta dos o tres horas en que su mente haya EMPEZADO a intentar desconectar (algunos ya sabéis que si la persona también se encuentra en la fase en la que el sueño comienza a estar afectado, esto es muy difícil).

- Sentimientos a veces de resentimiento ante personas que podrían estar ayudando y no lo hacen (por mucho que se les haya dicho) ya que en numerosos casos llegan a sufrir aislamiento tanto familiar como social.

¿Vosotros os sentís identificados con algún síntoma? ¿Tenéis otros iguales, parecidos o distintos? ¿Qué hacéis vosotros para intentar desconectar?

Espero que os haya sido de ayuda esta entrada.

Por desgracia…Todo esto quién mejor lo sabe es quién lo padece. Y ya sabemos algunos que no acaba ahí la cosa, en numerosos casos como ya he ido diciendo más de una vez, hay personas que encima “ayudan” a que aparezcan estos síntomas no sólo dejando solo a la persona cuidadora sino además, haciendo críticas o juzgamientos poco constructivos tanto a la persona que cuida como incluso también, al propio enfermo


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Abrazos de Luz, Paz y Energía.